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miércoles, 9 de marzo de 2016

LA FISIOLOGIA DE LOS SUEÑOS

    El factor fisiológico de los sueños, toma en cuenta estudios basados en la actividad cerebral del aparato neurológico, es decir los cambios que se producen en el cerebro mientras el sujeto duerme. El sueño sufre los efectos del estado orgánico, por lo cual intervienen en ellos el estado de salud, un régimen de vida sobrio como son los horarios regulares para levantarse y acostarse. En este caso las visiones nocturnas no tienen porque manifestarse físicamente de forma desagradable, por el contrario toda disfuncionalidad tiende a generar los llamados sueños malos o pesadillas, que acaban por afectar el descanso, provocando que el sujeto despierte alterado y ansioso al recordar haber tenido un sueño cargado de miedos y angustias.
     Es en el estado diurno lleno de experiencias, tensiones y estrés causados por las labores y preocupaciones propias de la vida de un sujeto, que el cerebro almacena para luego en el estado nocturno al asumir el sueño tratar de organizar ese material. Todas esas informaciones terminan por afectar el sistema nervioso que trata de ir organizando su funcionalidad. Un individuo bajo tensión permanente, en el momento de asumir el descanso nocturno, no conseguirá sueños placenteros, si el elemento de tensión no encontró solución.
    El estado de salud es también un elemento que interfiere en la función del sueño. Una persona enferma puede tener implicaciones que convierten el descanso nocturno en disfuncional. Las dolencias afectan de manera negativa lo que sería un sueño reparador. La temperatura corporal por ejemplo, en grados anormales como fiebre alta o muy baja provoca lo que la gente llama "desvareos", es decir que el sujeto sueña en vivo y habla de cosas incongruentes, porque su cerebro trata de organizar el material acumulado hablando en voz alta o con movimientos como serían los temblores, ponerse de pie y caminar hacia una pared, porque está sumergido en la inconsciencia o fuera de la realidad.
     "... le vi levantarse sobre el sofá, e intentar subir por la pared que le quedaba detrás, mientras balbuceaba algo que no entendía...", tenía 40 grados de fiebre y cuando lo auxiliamos y se le preguntó que estaba soñando dijo que:"... el mundo daba vueltas a toda velocidad, mientras yo caía hacia un precipicio, intentaba agarrarme y no había nada para ello, entonces vino un gigante y lo capturó huyendo con él y nadie escuchaba sus gritos de auxilio" (enfermero y paciente narran la experiencia. El había llegado a emergencia con fiebre muy alta y el enfermero lo levantó para ponerlo en una camilla)
    Un régimen de vida sobrio, donde la persona establece un orden para sus horarios, respetando cada accionar en los plazos establecidos para cada una de sus acciones rutinarias, como por ejemplo: comer y dormir en horarios regulares con patrones de vida que su cuerpo aprende y reclama si fueran alterados. Quienes se establecen de esta manera, pueden tener sueños reparadores, y conseguir que sus etapas del mismo funcionen con un proceso adecuado, teniendo manifestaciones oníricas placenteras, o del tipo que sea que podrá recordar para analizar.
     En cambio, una desorganización en el sentido contrario al detallado anteriormente, puede provocar insomnios, ansiedades y estrés que provocarían los llamados sueños desagradables o pesadillas. Cada anomalía funcional tiende a engendrar pesadillas. Por ejemplo, la pesadez del estómago, suscita la imagen de un aplastamiento, el mal de la garganta, evoca el estrangulamiento, decapitación, la hipertensión y la vascular provocan la ilusión de un peligro inminente, creando una sensación de angustia parecida al miedo.
     En el mismo orden de ideas la posición del durmiente influye sobre su estado psíquico. Es por ello que las personas robustas a quienes el sueño sorprende sobre el lado izquierdo, sufren el efecto de la presión de su hígado sobre los órganos contiguos, lo que se traduce en disnea y pavorosas visiones, ante las cuales el corazón se acelera produciendo taquicardia, por la comprensión de la vena aorta.
   Durante el descanso nocturno la silenciosa e incesante labor fisiológica activa algunas modalidades, y cuando se produce en nosotros cualquier incomodidad, las reacciones de la región amenazada a veces se hacen sentir claramente creando siniestras visiones. Es probable que estas visiones nocturnas mientras estamos dormidos, nos guían hacia un problema real que se pudiera estar gestando realmente en nuestra salud, adormecimientos de los miembros corporales, no poder abrir un ojo, porque el pápardo no responde, muestran mal funcionamiento de nuestro sistema nervioso central o alguna patología en ciernes.
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1 comentario:

  1. El factor fisiológico de los sueños, toma en cuenta estudios basados en la actividad cerebral del aparato neurológico, es decir los cambios que se producen en el cerebro mientras el individuo duerme...

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